viernes 3 de julio de 2009

Pepita Riera

Él pasaba el día en la playa. Tras el almuerzo, el postre. Sacó una cajita de la nevera: "Fresas Pepita Riera. Moguer (Huelva)". Eligió la que consideró más jugosa para empezar. Justo antes de poder morderla, los ojos se le salieron de su sitio y una punzada le recorrió los bordes del corazón... Dos sombrillas más allá, tumbada en una hamaca, se tostaba al sol la mismísima Pepita Riera... 
¿Por qué él tuvo esta reacción?... Si crees saberlo ¿Qué pasó después, aquel mediodía en la playa?...

viernes 22 de mayo de 2009

Un solo segundo


Esta vez no hay historia, simplemente una pregunta en el aire:
¿Puede un solo segundo separar lo que aún está a tiempo de lo que ya es tarde? . . .

miércoles 11 de marzo de 2009

Una sola moneda


Ella ha decidido acabar el carrusel de hombres en su vida. Sabe que sólo puede querer a dos:  

A uno lo desea con pasión, pero llegar a comprenderse requerirá su trabajo. Con el otro todo funciona en armonía, pero deberá trabajarse el deseo y la pasión.

Dos cabinas... Una sola moneda... ¿A cuál de los dos llamará?


lunes 23 de febrero de 2009

La clave secreta

Un compañero de oficina, un hacker avezado, le proporcionó la clave secreta del correo de su ex novio en un post-it... ¿Qué harías tú en su lugar? ¿Entrarías? ¿Quemarías el post-it?...

miércoles 3 de diciembre de 2008

El poema

Cada día, desde hace más de 30 años, saca un poema de su bolsillo y lo lee:

"Dime por favor dónde no estás,
en qué lugar puedo no ser tu ausencia,
dónde puedo vivir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.

Dime por favor en qué vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma
y no el sentir que tú te encuentras lejos.

Dime por favor por qué camino
podré yo caminar sin ser tu huella;
dónde podré correr por no buscarte,
y dónde descansar de mi tristeza.

Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol que tiene luz tan solo
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor dónde hay un mar
que no susurre a mis oídos tus palabras.

Dime por favor en qué rincón
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada
que no tiene apoyada tu cabeza.

Dime por favor cuál es la noche
en que vendrás para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y no puedo morir, porque te quiero.

(Jorge Luis Borges)

¿Qué ocurrió hace más de 30 años para llegar a este estado de cosas?


sábado 15 de noviembre de 2008

La salamanquesa

Él había salido a por leche para el desayuno, momento que ella aprovechó para curiosear en la estantería de los libros. Un papel sobresalía desde el interior de la lujosa edición de "Hamlet". Ella sacó el folio y lo desdobló. El corazón le latía a doscientos por hora. Apenas pudo echar un vistazo al encabezamiento del escrito, con la letra de otra mujer: "Querido mío..." y al final del mismo: "Siempre tuya...". Sentía como si hubiese descorrido la cortina y hubiera encontrado una salamanquesa: repulsa y curiosidad a la misma vez. En ese momento sonó la llave de la puerta... ¿Qué hizo ella? ¿se guardó el papel en el bolsillo? ¿se lo devolvió al príncipe de Dinamarca?... ¿Qué habrías hecho tú?...

viernes 31 de octubre de 2008

La violinista

Hacía ya dos meses que él terminó una historia de amor, una de esas historias de "ni contigo ni sin ti" que le ha desgastado mucho emocionalmente. Esa noche, él hacía fotografías a una orquesta sinfónica y conoció a una violinista. la chica mostró a las claras su interés por él. Es guapa, sensible, e inteligente. Y lo más importante: en su segunda cita, el interés -mutuo- iba en aumento. Pero esa historia anterior aún pesa en él. No se siente "curado" aún... ¿Debería confesarle todo esto a la violinista? ¿Debería tener fe en una historia nueva con ella o seguir pensando en que la anterior se puede recuperar? Camarón canta: "quita una pena a otra pena, un dolor otro dolor, un clavo quita otro clavo, y un amor quita a otro amor"... ¿Tú qué crees?